martes, 6 de junio de 2017

“MUJER MARAVILLA”

Por primera vez, la heroína del ideal femenino de la historieta llega a la pantalla grande y con todas las de la ley.

“Mujer Maravilla” (2017), cinta dirigida por la cineasta estadounidense Patty Jenkins, es una gran producción, que asume la complejidad de este personaje, que se remonta a las amazonas griegas y que encarna a la gracia femenina, pero vigorosa, comprometida con una causa justa.

Jenkins, de 45 años, dirige con éste su segundo largometraje y el primero, “Monster” (2003), le había cimentado un merecido respeto como una directora que profundiza en los personajes y en las emociones que éstos generan.

Y aquí lo logra nuevamente al sumergirnos en la Mujer Maravilla, desde que es Diana, Princesa de la isla de Themyscira, hija de Hipólita (Connie Nielsen) hasta que se transforma en Diana Prince (Gal Gadot), compañera de armas del capitán de aviación y espía Steve Trevor (Chris Pine), una suerte de agente superpoderosa, que levanta al equipo cuando se desanima y marca la diferencia. Este notable equipo está formado además por el árabe internacional y distinguido Sameer (Said Taghmaoui), el escocés Charlie (Ewn Bremner) y el inefable Jefe indio (Eugene Brave Rock)

Desde pequeña la hija de Zeus recibió la educación más completa, de su tía Antíope (Robin Wright), en el uso de las armas y la defensa personal; y la doble misión de defender a los hombres y estar preparada para el enfrentamiento final con Ares (David Thewlis, Sir Patrick), el dios de la Guerra, cuya muerte traería la paz inmediata. Este personaje, uno de los tres más de emblemáticos de DC Comics, creado por William Moulton Manston y aparecido en 1941 para animar a las tropas aliadas en la Segunda Guerra Mundial y matar al maléfico General Ludendorf (Danny Huston). También resulta notable la contraparte femenina de la Mujer maravilla, la doctora “veneno”, Maru (Elena Anaya), un personaje de antología.

La Mujer Maravilla en todo su esplendor, con su encanto natural y su belleza, con armas únicas: el lazo de la verdad, sus brazaletes antibalas y su tiara, símbolo de poder, al servicio de la causa de la justicia, por lo cual sus servicios nunca dejarán de ser necesitados, tanto en la Liga, como en misiones especiales o enfrentando a sus enemigos.
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