martes, 20 de diciembre de 2016

“ROGUE ONE: UNA HISTORIA DE STAR WARS”

El género de las películas de aventuras no es nada fácil, ya que su objetivo principal es la entretención pura; lo cual, si bien se puede lograr por momentos, es complicado mantenerla a lo largo de todo el filme, ya que esto implica una serie de condiciones que no siempre se dan.

“Rogue One: Una Historia de Star Wars” (2016), cinta dirigida por el cineasta británico Gareth Edwards y basada en los caracteres creados por George Lucas, y que se supone está ambientada entre las cintas tres y cuatro de la saga de “La Guerra de las Galaxias”, logra dicho objetivo porque se concentra en dichos requisitos y deja de lado otras características que a veces nada aportan al resultado final.

Por ejemplo, a diferencia del episodio siete que se estrenó en 2015, esta versión no cuenta con grandes estrellas en el reparto y su eficacia no se centra en los efectos especiales. Al contrario, su buen resultado se basa en una buena historia, simple y concreta; en personajes bien definidos y humanamente creíbles y en un ritmo que no ceja durante todo el filme, como se espera de una cinta de acción.

Edwards, de 41 años, demuestra su oficio y talento en éste su tercer largometraje. Antes había dirigido “Monsters” (2010) y “Godzilla” (2014); lo que sin duda le abrirá mayores posibilidades de seguir demostrando en el futuro sus capacidades en la industria de Hollywood.

En “Rogue One: Una Historia de Star Wars” la historia comienza en un planeta muy lejano, donde vive el científico Galen Erso (Mads Mikkelsen) con su esposa y su pequeña hija; alejado del Imperio, ya que es un experto en el diseño de súper armas y no es partidario del régimen. De todos modos es detectado por las tropas del Director Krennic (Ben Mendelsohn), el cual lo obliga a desarrollar el arma “Estrella de la Muerte”.

Su hija, Jyn (Felicity Jones) logrará escapar y será entrenada y cuidada por el líder de la Rebelión, Saw Gerrera (Forest Whitaker). El Ejército Rebelde, representado por el capitán Cassian Andor (Diego Luna), la buscarán para la gran misión de la cinta: robar los planos del arma y destruirlos; para lo cual contarán con la ayuda además del piloto desertor del Imperio, Bodhi Rook (Riz Ahmed) y el robot K-250 (Alan Tudyk), conformando un equipo con el cual el espectador se identifica fácilmente, como en las matiné de antaño.
Publicar un comentario