martes, 19 de abril de 2016

“CIEN AÑOS DE PERDON”

Los bancos, aparte de tener mucho dinero en sus bóvedas, guardan muchos secretos en sus cajas de seguridad. El robo perfecto es llevarse ambas cosas; ya que los secretos muchas veces se pueden vender a un mayor precio que las especies, sobre todo cuando son información de actos de corrupción que involucra a altos políticos.

Este es el trasfondo de “Cien Años de Perdón” (2016), cinta dirigida por el cineasta español Daniel Calparsoro; pero que en un comienzo pareciera ser sólo una película policial, que relata el atraco a un banco en la ciudad de Valencia, que coincidentemente atraviesa por una crisis financiera que significará el despido de varios funcionarios, entre ellos su directora, Cristina (Marián Alvarez). A medida que avanza el filme, la trama se irá complejizando e irá develando que uno de los líderes de la banda, el “uruguayo” (Rodrigo de la Serna) estaba contratado para robar un disco duro oculto en una caja de seguridad.

Calparsoro, de 47 años, había dirigido anteriormente ocho largometrajes: “Salto al Vacío” (1995), “Pasajes” (1996), “A Ciegas” (1997), “Asfalto” (2000), “Guerreros” (2002), “Ausentes” (2005), “Invasor” (2012) y “Combustión” (2013), todos ellos no estrenados en la región de Valparaíso.

En “Cien Años de Perdón”, maneja de buena forma los varios niveles de conflictos que existen en la cinta. Primero, aquellos al interior de la banda, principalmente entre el uruguayo y el “gallego” (Luis Tosar), no tanto por el poder, sino por el manejo de información, que los hace desconfiar uno del otro.

Luego, entre las jefaturas de la Policía. Primero está cargo de las negociaciones con los ladrones, que tienen treinta rehenes, el comandante Domingo (Luis Callejo); el cual es reemplazado por el coronel Mellizo (José Coronado), que claramente responde más a las autoridades políticas; y por lo tanto quiere evitar que se produzca un escándalo con una filtración.

Estas narraciones paralelas, que se cruzan solamente por los diálogos telefónicos entre el uruguayo y los jefes policiales, mantienen el suspenso y la emoción contenidas; ya que nunca se sabe a ciencia cierta cómo terminará la cinta y cuál será el destino de la banda, que integran además el “loco” (Joaquín Furriel), Varela (Luciano Cáceres) y Ferrán (Raúl Arevalo).
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