martes, 29 de marzo de 2016

“NO MOLESTAR”

La adaptación de un texto literario como base para una película es un hecho totalmente legítimo, pero tiene ciertas exigencias estéticas que resulta interesante analizar. Como no tiene sentido negar su origen teatral o narrativo, el filme resulta mucho más atractivo y honesto si se resalta ese diálogo entre ambos lenguajes, el cinematográfico y el literario.

Esto ocurre con la cinta “No Molestar” (2014), dirigida y escrita por el cineasta francés Patrice Leconte, adaptación de la obra teatral “Una Hora de Tranquilidad” del dramaturgo de la misma nacionalidad Florian Zeller; en la cual el director marca notoriamente el origen teatral de la película, pero lo transforma en un desafío fílmico, que supera con maestría.

La comedia “No Molestar” presenta un trabajo de cámara notable, que se desplaza con efectividad por los diferentes ambientes; principalmente el living, la cocina y una pieza en reparación, en un día sábado en la casa del odontólogo Michel (un excelente Christian Clavier), que lucha denodadamente por tener una hora de tranquilidad, para escuchar un disco de vinilo de Neil Youart, que acaba de comprar y que buscaba hace años. A pesar de estar prácticamente restringida a estos tres espacios, la cinta resulta ágil y dinámica por el trabajo de montaje y el uso eficaz de la cámara.

Leconte, de 68 años, cuyas primeras cintas fueron comedias, alcanzó notoriedad con las cintas “El Marido de la Peluquera” (1990), “La maté porque era Mía” (1993), “El Perfume de Ivonne” (1994) y “La Chica del Puente” (1999), en las cuales une al humor negro un aire poético que las hace inolvidables.

Con “No Molestar” vuelve a la ironía. En tono comedia relata la infinidad de conflictos que debe enfrentar Michel para escuchar el anhelado vinilo que acaba de adquirir. Primero con su esposa Nathalie (Carol Bouquet), que le quiere confesar una infidelidad ocurrida hace más de 20 años con su mejor amigo Pierre (Christian Charmetant) y que significa nada menos que su hijo Sèbastien (Sèbastien Castro) no es suyo. Luego, su amante, Elsa (Valerie Bonneton) mejor amiga de su esposa, quiere confesar su romance. Además, la ruidosa nana, María (Rossy de Palma) no para de interrumpirlo, al igual que el vecino, el polaco Pavel (Stéphane de Groodt); lo que sumado al desastre que provoca el gásfiter Léo (Arnaud Henriet) en la casa, genera un cuadro general de hilaridad irresistible.
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