martes, 23 de febrero de 2016

“LA CHICA DANESA”

Hay temas e historias espinudas, que para llevarlas a cine requieren de una sutileza y una sensibilidad a toda prueba; que además se transforma en una barrera que no todos los directores superan con acierto.

Es el caso de “La Chica Danesa” (2015), cinta dirigida y producida por el cineasta británico Tom Hooper, basada en la novela de David Ebershoff; y que cuenta la historia de Einar Wegener/Lili Elbe (un excelente Eddie Redmayne), un pintor danés naturalista, de renombre, que se hizo famoso por su lucha para cambiar de sexo, una vez que descubrió que psíquicamente era una mujer en un cuerpo de hombre.

Hooper, de 43 años, había dirigido anteriormente cuatro largometrajes: “Polvo Rojo” (2004), “El Nuevo Entrenador” (2009), “El Discurso del Rey” (2010) y “Los Miserables (2012); los dos últimos tuvieron excelente crítica y lo posicionaron como uno de los nuevos referentes del cine inglés.

En “La Chica Danesa” ratifica ese prestigio, ya que construye un filme inteligente y sobrio, sobre un tema delicado, que incluso puede resultar chocante a algunos espectadores; pero que el tratamiento apropiado y las buenas actuaciones logran que transite sin problemas por las disquisiciones de Wegener.

En un comienzo, tenía una matrimonio feliz y estable con la también pintora Gerda Wegener (Alicia Vikander), quien lo hizo posar vestido de mujer, ante la ausencia de su amiga, la bailarina Ulla (Amber Heard), que al verlo lo bautizó como “Lili”; episodio que lo marcó y que hizo aflorar su sensibilidad femenina. En esta fase, vestido como Lili, también fue fundamental el beso que le dio el homosexual Henrik (Ben Whishaw), quien a la larga se transformaría en un gran amigo.

Luego, Einar tuvo un período intermedio, en que trató de recuperar su masculinidad; sobre todo por el sufrimiento de su esposa, para lo cual visitó diversos médicos, que la verdad poco o nada pudieron hacer por él, ya que lo trataban como a un enfermo. La larga estadía en Paris, producto de una exposición de su mujer, fue clave en la evolución de Lili; ya que Gerda finalmente aceptó que su esposo era una “mujer”, etapa en la que contó con el apoyo de un viejo amigo de infancia de Einar, el galerista Hans (Matthias Schoenaerts), que los acompañó hasta el final.
Publicar un comentario