martes, 26 de enero de 2016

“REVENANT: EL RENACIDO”

Parte del mito de la creación de la nación estadounidense es que los colonos tuvieron que enfrentarse a una naturaleza apabullante y poderosa; por lo cual aquellos que superaron todas las exigencias que aquella les colocó en el camino, conformaron la base de un país, que alguna vez fue sin competencia la principal potencia del mundo, con ciudadanos formados en la adversidad, la humildad y el honor, lo cual se traspasó por varias generaciones.

“Revenant: el Renacido” (2015), dirigida, escrita y producida por el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu; y basada en la novela de Michael Punke; nos muestra que este mito en cierto sólo en parte. Efectivamente, la naturaleza indómita y severa de Estados Unidos, más aún en el siglo XIX, es una realidad aplastante. Naturaleza que implica nieve, frío, animales salvajes, indios que luchan denodadamente por no ser aplastados, entre otras cosas. Pero los colonos, tanto ingleses como franceses y sus descendientes, no todos eran de los trigos más limpios.

El protagonista, Glass (Leonardo di Caprio) es un guía que trabaja para un compañía comercializadora de pieles de castor y que estuvo viviendo con la tribu de los Pawnee, donde tuvo una esposa, que mataron los blancos, y un hijo mestizo adolescente, Hawk (Forrest Goodluck), que lo acompaña en sus expediciones, con el rechazo de algunos compañeros, el principal, Fitzgerald (Tom Hardy), con quien tendrá un conflicto permanente, clave en el desarrollo del filme. Los contrapesos dramáticos serán el capitán Henry (Domhnall Gleeson), oficial a cargo de la compañía; y el joven Bridger (Will Poulter), amigo de Hawk.

González Iñárritu demuestra en este filme no sólo su gran capacidad narrativa para exponer estos conflictos, propios de un grupo humano en condiciones extremas; sino también el enfrentamiento del hombre con la naturaleza, ejemplificado en la vida de Glass, un verdadero sobreviviente a toda prueba, que está a punto de morir varias veces y que es impulsado a seguir por el espíritu de su mujer, el cual se le aparece en sueños, escenas sugerentes, muy bien resueltas por el director.

González había dirigido anteriormente cinco largometrajes, que dan cuenta de un recorrido de gran talento y de madurez creciente: “Amores Perros” (2000), “21 Gramos” (2003), “Babel” (2006), “Biutiful” (2010) y “Birdman” (2014). “Revenant: el Renacido” es un paso adelante en su interesante obra.
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