miércoles, 1 de julio de 2015

“LA DAMA DE ORO”

Una de las tantas aristas que tuvo el Holocausto fue el robo de obras de arte que practicaron los nazis a los judíos en Alemania y en otros países que invadieron, como fue el caso de Austria.

En este último, la familia Bloch Bauer fue despojada de una de las pinturas más famosa de Gustav Klimt, titulada “La Dama de Oro”, mismo nombre que tiene la cinta que relata estos hechos y que fue dirigida por el cineasta británico Simon Curtis y estrenada este año. La película comienza en el instante en que el pintor austríaco está retratando a Adele Bloch Bauer (Anje Trave), un instante único en la historia de esa familia y de su sobrina, María Altmann (Helen Mirren), verdadera protagonista del filme.

Esto porque María, ya refugiada y radicada en Estados Unidos hace años, decide dar la pelea para recuperar esta pintura , que le pertenece legítimamente y que se encuentra en el Museo Belvedere en Austria. Para lograrlo contará con la ayuda del abogado Randol Schoenberg (Ryan Reynolds), nieto del compositor austríaco Arnold Schoenberg y que también huyó de los nazis hacia Estados Unidos. De hecho la cinta está basada en el libro que escribieron María y Randol, sobre este glorioso capítulo de sus vidas.

Curtis, de 55 años, sólo había dirigido antes un largometraje, “Mi Semana con Marylin” (2011), desarrollando previamente una importante carrera en la televisión, lo que justifica su sólido oficio. “La Dama de Oro” se plantea como una cinta de introspección de María y Randol. Aquella al volver a Austria, porque recuerda su infancia y las vejaciones que tuvo que pasar su familia; y Randol porque al conocer los lugares de sus raíces, algo se gatilla en él, que lo hace sentir que su destino es ayudar a María, para que se haga justicia y de este modo en algo compense la historia a tanto judío que fue perseguido arbitrariamente. En Austria, en todo caso, no estuvieron solos. Fueron ayudados por el periodista Hubertus Czernin (Daniel Bruhl), símbolo de la nueva nación.

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