jueves, 9 de abril de 2015

“RAPIDOS Y FUIROSOS 7”

Una avanzada tecnología, llamada en español Imágenes Generadas por Computador, ha permitido terminar varias películas en las que los actores protagónicos fallecen en medio de la filmación, lo que transforma a estas cintas en verdaderos homenajes y milagros.

Este es el caso de “Rápidos y Furiosos 7” (2015), dirigida por el director malayo James Wan; la cual sufrió, a fines del 2013, la muerte de uno de sus intérpretes principales, Paul Walker, a los 40 años, que encarna a Brian, un ex agente del FBI.

Wan, de 38 años, se hizo famoso por dirigir “Saw” 2004), luego de lo cual realizó conocidos filmes de terror, como “Dead Silence” (2007), “Sentencia de Muerte” (2007), “Demonio” (2010), “El Conjuro” (2013) y “La Noche del Demonio 2” (2013).

“Rápidos y Furiosos 7”, aparte de ser un claro homenaje a Walker, no es mucho lo que aporta al género de las películas de acción, con gran foco en las escenas de persecuciones automovilísticas y en la lucha cuerpo a cuerpo.

Aparte de Brian, el equipo de los “buenos” lo conforman su cuñado Dominic Toretto (Vin Diesel), Letty (Michelle Rodríguez), Roman (Tyrese Gibson), Tej (Ludacris) y su esposa Mia (Jordana Brewster), que en esta entrega está dedicada a criar a su pequeño hijo. A ellos se suman el agente policial Hobbs (Dwayne Johnson) y Jefe de Inteligencia, Mr. Nobody (Kurt Russell), que deben lidiar contra el malandrín Deckard Shaw (Jason Stathamn), que quiere venganza porque el team arrestó a su hermano y que quiere secuestrar a una peligrosa y bella hacker, Ramsey (Nathalie Emmanuel).

Como se ve, nada muy novedoso desde el punto de vista del guión. Al contrario, resulta bastante forzada la combinación entre la venganza de Deckard y su intención de capturar a Ramsey, para entregársela a unos mercenarios, que quieren vender un gran invento informático de Ramsey.
Por otro lado, como es de suponer, Brian, Toretto, Hobbs y el resto del equipo son prácticamente inmortales, a pesar de balas, golpes y grandes caídas en autos, aunque el consuelo es que el malo Deckard tampoco muere, seguramente para “resucitar” en otra cinta.
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