martes, 6 de mayo de 2014

“LA GRANDE BELLEZZA”

La desesperanza y el sin sentido, propias de una visión existencialista de la vida moderna, no sólo pueden ser materiales para una obra de arte sino que pueden ser la base para una vida bella, aunque parezca contradictorio; ya que es hermoso y digno reconocer y enfrentar las debilidades y mentiras, tanto propias como del mundo; y si nos creemos el cuento utilizarlas como insumo para una novela o una película o para varias de ellas.

Esta podría ser una de las interpretaciones de la imperdible cinta “La Grande Bellezza” (2013), ideada, escrita y dirigida por el cineasta italiano Paolo Sorrentino; quien se inserta notablemente en la mejor tradición del cine de dicho país europeo. De hecho el filme también se puede leer como una actualización de las cintas “La Dolce Vita” y “8 y Medio” de Federico Fellini, lo cual no la desmedra para nada, ya que la historia y las imágenes de Sorrentino están a la altura de las construidas por el gran maestro.

En “La Grande Bellezza” también el protagonista es un periodista que cumple 65 años, Jep Gambardella (Toni Servillo), con ambiciones de ser escritor; incluso de joven publicó una novela que fue un éxito de crítica, pero que luego se dedicó a convertirse en “el rey de los mundanos”, nada menos que en Roma, una ciudad llena de contrastes, plena de cultura e historia, pero también de decadencia y pesimismo, que refleja a Jep y que éste retrata en sus crónicas. Las fiestas, las caminatas nocturnas, la constante presencia de la Iglesia Católica, a través de sus monjas y cardenales, los turistas, los palacios, plazas y puentes sobre el Tíber, la inocencia de los niños, las maravillosas pinturas, esculturas y monumentos; pero por sobre todo, una galería de personajes solitarios, extravagantes y profundamente humanos que testimonian lo que es la vida moderna, hacen de esta película una gran belleza, nostálgica y agridulce, un regalo para los amantes del buen cine.

Sorrentino, de 43 años, había dirigido cinco largometrajes, los cuales no fueron estrenados en el circuito comercial: “El Hombre en Más” (2001), “Las Consecuencias del Amor” (2004), “El Amigo de la Familia” (2006), “El Divo” (2008) y “Un Lugar donde Quedarse” (2011), que adquieren mayor relevancia a la luz de su última obra.

“La Grande Belleza”, con una partitura musical exacta y con un ritmo justo para la contemplación y el asombro, impacta por su mezcla mágica entre lo cotidiano, con sus limitaciones y mezquindades, y lo extraordinario, que asoma en la sonrisa de un niño o en el cariño sincero de una mujer.
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