jueves, 20 de febrero de 2014

“CUENTO DE INVIERNO”

El amor romántico siempre ha sido tema del arte en general y en especial del cine; más aún aquel producido por la industria de Hollywood, que se alimenta de aquellos sentimientos e ideas masivas, ya que ese es precisamente su público objetivo, el cual permite también masivos retornos financieros.

La mayor parte del público de estas cintas lo conforman adolescentes que aún idealizan el amor romántico y parejas que siguen creyendo en él, a pesar de todas las dificultades que encuentran en la vida para mantenerlo en alto.

Dentro de este contexto en alto grado convencional, aparecen algunas cintas ingeniosas y que sacan al espectador alguna risa nerviosa o emoción contenida, que podrían hacer pensar que este tipo de amor no morirá fácilmente, aunque para ello haya que aplicar bastante imaginación y fantasía.

Una de ellas es “Cuento de Invierno” (2014), dirigida, escrita y producida por el cineasta estadounidense Akiva Goldsman y basada en la novela de Mark Helprin. Goldsman, de 51 años, dirige su primer largometraje, y era conocido por su labor de guionista, de filmes como “Una Mente Maravillosa” y “Batman Forever”.

En esta película, la narradora nos habla desde el comienzo de milagros, del destino, de las estrellas y de luz; colocando al espectador en un contexto donde todo es posible, como que vuele un caballo-ángel, que el mal tenga rostro o que un bebé sobreviva frente a la costa de Nueva York, luego de que lo dejen en un bote de modalismo. Este bebé será de grande el protagonista de la historia, Peter Lake (Colin Farell), un gran ladrón; que se enamorará perdidamente de Beverly Penn (Jessica Brown Findlay), hija del millonario Isaac Penn (William Hurt) y enferma de tuberculosis, como corresponde a una historia romántica.

El antiguo jefe de Lake, Pearly Soames (Russell Crowe) luchará obsesivamente para matarlos, para que este amor no prospere, el mundo no sea un poco mejor y esta pareja no trasmita esperanza. Este Pearly es un esbirro bastante creíble de Lucifer o el Juez (Will Smith), un personaje amable y gracioso, que no hace para nada pensar en el demonio, salvo cuando muestra un poco los colmillos, pero no lo suficiente para intimidar, en una cinta en que los dados están demasiado cargados hacia el bien.
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