viernes, 1 de marzo de 2013

“SEIS SESIONES DE SEXO”


De vez en cuando hay cintas que nos recuerdan  que la creación artística tiene como principal objetivo tocar, con sutileza e inteligencia, las fibras de la emoción del espectador, mediante la exposición de situaciones  y percepciones particulares de un ser humano; pero con las cuales se pueden sentir interpretadas muchas personas.

“Seis Sesiones de Sexo” (2012), dirigida, producida y escrita por el cineasta australiano Ben Lewin, es una de esas extrañas películas. Esta basada en el articulo periodístico “Al Ver Sexo Sustituto” del poeta y periodista estadounidense Mark O’Brien (1949-1999), que tras una poliomelitis que contrajo a los 6 años, quedó paralizado de por vida y debía respirar ayudado por una máquina.

La cinta relata el período de la vida de O’Brien (un excelente John Hawkes), que se inicia a sus 38 años, cuando decide que quiere perder la virginidad y transformarse en un ser adulto. En este “proyecto” involucra directamente a su amigo, el sacerdote Brendan (William H. Macy), con quien tiene conversaciones de antología. Con un fuerte sentido religioso de culpabilidad, O’Brien, es apoyado fuertemente por Brendan, un cura bastante desprejuiciado.

Para lograr su objetivo contrata a una terapeuta sexual, Cheryl (Helen Hunt), de la cual se enamorará irremediablemente, con la que tendrá las sorprendentes y estremecedoras sesiones que dan nombre al filme. Lo curioso es que las mujeres con que trata, sus asistentes, tienden a quererlo profundamente, por su sensibilidad y sentido del humor. De hecho, en el hospital conoce a la voluntaria  Susan (Robin Weigert), que será su pareja hasta su muerte.

Lewin, de 66 años, y con cuatro largometrajes anteriores de buena crítica, totalmente desconocidos en Chile, logra construir una cinta única, tanto por su guión, como su perspectiva inesperada de las discapacidad, en este caso física pero no mental de O’Brien, quien mantiene inalterable sus ganas de vivir a plenitud, de amar y ser amado, de escribir y leer, de sentirse persona.

Su capacidad de observación y de captar lo esencial en las situaciones y en los sentimientos, que se manifestaron en sus poemas y artículos; tienen un gran equivalente en la capacidad de registro, sensible y fino, que exhibe Lewin en esta cinta inolvidable.
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