miércoles, 22 de diciembre de 2010

“TRON LEGACY”

En los últimos años ha ocurrido que muchas cintas se han producido a partir de juego electrónicos; pero son pocos los casos que filmes han dado a origen a juegos. Este es el caso de la original “Tron” (1982), que por lo mismo se ha transformado en una película de culto, sobre todo para los aficionados a la relación entre videojuegos y cine.

Dicha cinta fue dirigida por Steven Lisberger, quien además fue guionista y creador de los caracteres, que hoy renacen en el cine, gracias a esta secuela, “Tron Legacy” (2010), en la cual Lisberger es productor y que dirige el debutante Joseph Kosinski, de 36 años, experto en cine digital, ya que “Tron Legacy” fue filmada en 3D por Estudios Disney, que también produjo la primera versión.

En la secuela el protagonista es Sam Flynn (Garrett Hedlund), hijo de Kevin Flynn (Jeff Bridges), quien tuviera el rol protagónico en la cinta original. Sam tiene 27 años y hace veinte que no ve a su padre, el cual desapareció sin dejar mayores rastros, después de lograr grandes avances y descubrimientos en la red digital como máximo ejecutivo e inventor en la empresa Encom, de la cual Sam es heredero, a pesar de que no le da ninguna importancia; un poco por despecho, por el desaparecimiento sin ninguna explicación de su querido padre.

En este punto de inflexión recibe un mensaje, a través del socio y amigo de su padre, Alan Bradley (Bruce Boxleitner, quien interpreta también a Tron), que le cambiará su vida anárquica y displicente: entrará el mundo virtual creado por su padre y del cual no ha podido y querido escapar en los últimos veinte años, luchando junto a él contra Clu, su propia creación a imagen y semejanza (con el rostro de Jeff Bridges veinte años más joven, a través de la computación gráfica), en competencias de lucha y carreras de autos digital, salidas de la más desaforada imaginación.

En esta lucha tendrán el apoyo de la leal y atractiva Quorra (Olivia Wilde), creación digital de Kevin; y no sólo deberán enfrentarse a Clu, sino también al dueño de un sofisticado club nocturno, Cástor (Michael Sheen), quien construye un inolvidable personaje.

La música de la cinta es un elemento fundamental, como complemento a todo el trabajo digital, y fue compuesta por el grupo francés de música electrónica, Daft Punk.
“Tron Legacy”es una cinta básicamente de entretención, cuyos mayores aporte radican en el tema técnico, en la computación gráfica y en el uso de la 3D, aunque en muchos pasajes no queda claro si se justifica esta tecnología. En relación a la historia, tampoco hay muchas novedades, ya que se explota la vieja trama del reencuentro entre padre e hijo; y su posterior unión para luchar contra el mal (encarnado en su hijo virtual), cuyo principal plan es la destrucción del mundo real.

Sin embargo, resulta interesante y poco desarrollado el conflicto entre programas y usuarios, que se podría haber tratado de forma menos simplista, ya que a los primeros se les asocia con el mal y a los segundos con el bien, cuando unos son productos de los otros, de aquellos “usuarios” más avanzados que han captado que la realidad es todo lo existente; no sólo lo que vemos y tocamos, supuestamente despiertos.
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