viernes, 26 de noviembre de 2010

“NEW YORK, I LOVE YOU”

Nueva York es una de las ciudades más cosmopolitas del mundo. A las etnias originarias se sumaron irlandeses, polacos, judíos, rusos, chinos, japoneses, árabes, latinos e hindúes, entre otros.
No por nada uno de los personajes de “New York, I Love You” (2009), cinta construida como una sumatoria de diez episodios, señala que le gusta la ciudad por que está construida con personas que llegaron de otros lugares.
Como un espejo de esta visión de Nueva York, los episodios están dirigidos por un crisol de nacionalidades. Tres son estadounidenses: Allen Hughes, de 38 años; Joshua Marston, de 42 años; y Brett Ratner, de 41 años; todos ellos del circuito independiente.
Los demás repiten esta condición, además de ser de culturas que han poblado Nueva York: Fatih Akin, alemán de origen turco, de 37 años; Ivan Attal y Natalie Portman, israelitas, de 45 y 29 años respectivamente; Shunji Iwai, japonés de 47 años; Wen Jian, chino de la misma edad; Shekhar Kapur, pakistaní de 65 años; y Mira Nair, de India con 53 años.
La transición entre los capítulos estuvo a cargo del cineasta estadounidense Randall Balsmeyer, para lo cual vemos transitar por la ciudad a una artista visual, Zoe (Emile Ohana), que graba situaciones en video y se cruza con los diversos personajes de los episodios. Estos están interpretados por un notable grupo de actores: Shia LaBeouf, Natalie Portman, Bradley Cooper, Orlando Bloom, Hayden Christensen, Chris Cooper, Andy García, Christina Ricci, Robin Wright Penn, Julie Christie, Ethan Hawke y James Caan, entre otros.
Los episodios, que tienen una duración aproximada de diez minutos cada uno, se destacan por su frescura y naturalidad, tanto en las acciones como en los personajes, como en el manejo del lenguaje cinematográfico; características que, sin duda, se extrañan en el cine comercial.
El resultado final es un mosaico que da cuenta de la pluriculturalidad de esta ciudad en constante ebullición, que es un reflejo de la modernidad como fusión de etnias, costumbres y religiones; y de globalización, como manifestación de problemas a resolver, como el respeto a la diversidad y la violencia contra las minorías.
De todos modos, la visión de Nueva York es la de un grupo de cineastas y actores socio-culturales que valoran las posibilidades que les ofrece una ciudad plural, rica en tradiciones y culta.
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