viernes, 15 de octubre de 2010

“WALL STREET: EL DINERO NUNCA DUERME”

Las primeras imágenes de “Wall Street: el Dinero Nunca Duerme” (2010) revelan la intensidad subyacente que tendrá todo el filme; por lo demás tan característica del cine de su director, el estadounidense Oliver Stone.

El legendario corredor de bolsa, Gordon Gekko (Michael Douglas), que en las últimas imágenes de la versión original de “Wall Street” (1987), que también fue dirigida y escrita por Stone, fue condenado a prisión a diez años; es liberado después de ese largo período y nadie lo va a buscar a la salida de la cárcel, como una demostración del repudio que causó el fraude financiero que lo condenó a la reclusión.

En el intertanto su hijo mayor murió de sobredosis y su hija, Winnie (Carey Mulligan), lo culpa por esto y no desea verlo más. A los pocos meses, Gekko es charlista en universidades contando su experiencia y su realista y cínica visión del mundo de los negocios en Estados Unidos. Esta nueva visibilidad atraerá la atención de la pareja de Winnie, Jake Moore (Shia LaBeouf), talentoso broker que trabaja en una de las empresa más prestigiosas de Nueva York, a cargo de Louis Zabel (Frank Langella), su mentor y la antítesis de Gekko.

Moore se acercará a Gekko y de algún modo repetirá el camino que realizó Bud Fox (Charlie Sheen), quien tendrá una breve reaparición en la secuela, pero con una conclusión y una opción moral totalmente diferentes. Incluso el propio Gekko mostrará el peso de los años y mostrará sentimientos humanos hacia su familia.

La codicia en esta nueva versión es encarnada por el banquero Bretton James (Josh Brolin) que, en una escena notable, romperá un cuadro valiosísimo de su propiedad: “Saturno devorando a un Hijo” de Francisco de Goya y Lucientes, como una metáfora de que finalmente terminará siendo devorado por el monstruo que creó.

Stone, de 64 años, director de cintas inolvidables como “Platoon” (1986), “Nacido el 4 de Julio” (1988), “The Doors” (1990), “JFK” (1991), “Cielo y Tierra” (1993), “Asesinos Natos” (1994), “Nixon” (1995), “Alexander” (2004), “World Trade Center” (2006) y “W” (2008); y los documentales “Comandante” (2003), “Persona Non Grata” (2003) y “Looking for Fidel” (2004), es fiel a su estilo en este nuevo filme. La tensión y los efectos dramáticos marcan las relaciones interpersonales y de sus personajes con el entorno, donde manda el dinero y la ambición de poder.

En este caso además, desarrolla la teoría de las “burbujas”, como grandes espacios que permiten y generan grandes “revoluciones” en la sociedad mundial, como en su momento fue la aparición del dinero y el capital; y más últimamente la internet.

“Burbujas” que significan oportunidades para los iluminados y emprendedores, pero también importantes riesgos en materia de moral y de cambios que pueden provocar que importantes números de individuos queden atrás y ya no pertenezcan al mundo global y agresivo, sino sólo a su mundo privado.
Publicar un comentario