lunes, 6 de septiembre de 2010

“EL ESCRITOR OCULTO”

Casi siempre detrás de las Memorias de los políticos hay un escritor fantasma, en una suerte de metáfora que señala que detrás de los acontecimientos de la contingencia siempre hay más de una interpretación.

El conflicto que se les produce, por lo tanto, a los políticos y escritores honestos es la verdad, como expresión en el primer caso de sus valores y en el segundo de la investigación de los sucesos e ideas que han marcado la vida del protagonista del libro y de la historia; y en este caso del filme.

En “El Escritor Oculto” (2010), dirigida, escrita y producida por el cineasta polaco-francés Roman Polanski, adaptación de la novela de Robert Harris, el escritor oculto (Ewan McGregor) es contratado por la editorial para terminar las Memorias del ex Primer Ministro de Gran Bretaña, Adam Lang (Pierce Brosnan), ya que el antiguo escritor, colaborador de Lang, ha muerto misteriosamente al caer de un trasbordador.

La cinta mezcla la intriga, el thriller y la acción, con un telón de fondo político, ambiente en el cual el escritor se va involucrando cada vez más, producto de su compromiso con el oficio de escribir, a pesar de que sólo es un “fantasma”, como un modo metafórico también de retratar a los artistas que no han logrado el reconocimiento por su trabajo.

Polanski, con sus 77 años, y como muchos otros directores, a pesar de su genio, ha tenido problemas con la crítica, con la taquilla, con la ley y con su historia personal y familiar; situaciones que sin duda también han sido fundamentales en la definición de un estilo personal y único, donde se repiten temas como el poder, la opresión y la existencia de historias individuales marcadas por la angustia, el desequilibrio y el desencanto.

Filmes como “El Baile de los Vampiros” (1967), “El Bebé de Rosemary” (1968), “Chinatown” (1974), “El Inquilino” (1976), “Tess” (1979), “La Muerte y la Doncella” (1994), “El Pianista” (2002) y “Oliver Twist” (2005) le aseguran a Polanski un lugar en la historia del cine y su nueva cinta está a la altura de sus mejores películas.

Con un lenguaje cinematográfico directo y conciso, que recuerda a Alfred Hitchcock; con gran énfasis en el desarrollo de los personajes y por lo mismo en la dirección de actores, construye un mundo claustrofóbico e intrigante, en el cual el espectador “siente” las tribulaciones y emociones del protagonista.

En la galería de personajes destacan además la esposa de Lang, Ruth (Olivia Williams), por su capacidad de manipular la realidad; Amelia Bly (Kim Cattrall), la atractiva asistente de Lang; el profesor Paul Emmett (Tom Wilkinson), clave en el misterio de la cinta y los pequeños personajes que interpretan Elli Wallach, Timothy Hutton y James Belushi, que demuestran que Polanski no desprecia detalles para alcanzar el producto final que ha imaginado y escrito.
Publicar un comentario