lunes, 26 de julio de 2010

“ENCUENTRO EXPLOSIVO”

En cintas como estas se nota claramente que el “star system” no ha muerto. Eso significa que lo que manda en el resultado final del filme no es la autoría del director, sino el protagonismo de los actores principales, de ahí el nombre de este esquema, en el que predomina la puesta en relieve de las “estrellas” por sobre el guión, el lenguaje cinematográfico o cualquier otra cosa.

Muy propio del cine francés y estadounidense de los años ’40 y ’50, el “star system” campea aún en gloria y majestad en Hollywood y “Encuentro Explosivo” (2010), dirigida por James Mangold, es una buena muestra de ello, ya que la película está hecha para el lucimiento de Tom Cruise y Cameron Díaz; y los atisbos de sutilezas técnicas no alcanzan para hacer sentir al espectador que durante casi dos horas no ha parado de ser testigo de situaciones y personajes estereotipadas de lo filmes del género de acción, con un toque romántico.

Y esto es más evidente ya que Mangold, de 47 años, tiene en su trayectoria cintas interesantes como “Heavy” (1995), “Cop Land” (1997), “Inocencia Interrumpida” (1999), “Kate y Leopold” (2001); y principalmente “Identidad” (2003) y “3: 10 to Yuma” (2007), que nos hablaban de un director con una propuesta visual y narrativa, con sentido del suspenso y con personajes bien trabajados.

Nada de lo cual tiene “Encuentro Explosivo”. Roy Miller (Tom Cruise) es un agente “ bueno” del FBI que se dedica a matar a cuanto agente “malo” se cruza en el camino, para proteger al científico joven y genial Simon Feck (Paul Dano), que acaba de crear una batería que puede mover un submarino, y en la cual están interesados los traficantes de armas, especialmente el pérfido español Antonio Quintana (Jordi Mollà); y el traidor agente Fitzgerald (Peter Sarsgaard).

Por supuesto, su jefa, la directora George (Viola Davis) no cree en la inocencia de Miller y éste se involucra con una bella e ingenua ciudadana común y corriente, June Havens (Cameron Díaz), que termina siendo su mejor aliada y con tan buenas condiciones para la acción y el espionaje como el propio Roy.

Los personajes resultan esquemáticos, así como las soluciones a los problemas que enfrentan Simon, Roy y June, obvias y repetidas. Por otro, las ciudades de fondo para la acción, son presentadas como bellas postales y en la acción abundan las persecuciones y balaceras en trenes y veloces automóviles; con un final dulzón bastante predecible.

Los únicos elementos que hacen más llevadera la cinta son las soluciones y giros audiovisuales que da el director a algunas escenas y los elementos de humor en los diálogos y situaciones que enfrentan los protagonistas, aspectos que de todos modos no alcanzan para que el filme rápidamente sea olvidado.
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