viernes, 9 de abril de 2010

“HOMBRES DEMENTES”

La sátira es un género poco desarrollado en el cine estadounidense, pero hay ejemplos notables como “Mash” de Robert Altman y “Trampa 22” de Mike Nichols, en las cuales además el tema es el mismo que en “Hombres Dementes”: el absurdo de la guerra y de la búsqueda de nuevas tácticas para derrotar al enemigo.

“Hombres Dementes” (2009), dirigida por el actor y guionista estadounidense Grant Heslov, está basada en el libro”Los Hombres que miraban fijamente a las Cabras” de Jon Jonson. Heslov, de 46 años, con anterioridad sólo había dirigido un largometraje, “Par 6” (2002), que no fue estrenado en Chile.

En esta segunda entrega Heslov construye una película un tanto extraña , ya que los elementos absurdos abundan, pero resulta graciosa en pocos momentos, a pesar de las claras alusiones a verdaderos mitos de la historia reciente de Estados Unidos, como el hippismo, la Guerra de Vietnam, la Guerra de Irak, los campos de prisioneros, la supuesta utilización de poderes paranormales como táctica de guerra.

Este elemento absurdo se plantea desde la primera escena, cuando el brigadier general Dean Hopgood (Stephen Lang), fanático del uso en conflictos de este tipo de capacidades psíquicas, corre hacia la muralla de su oficina intentando traspasarla; por supuesto sin resultados. Esta escena marca de inmediato el tono y el ritmo de toda la cinta.

El narrador es un periodista de pueblo pequeño, Bob Wilton (Ewan McGregor), que ansía escribir un reportaje que impacte y le dé un nuevo sentido a su existencia. En uno de sus reporteos le toca entrevistar a un ex soldado, Gus Lacey (Stephen Root), que le señala que perteneció a una División del Ejército cuyos miembros eran dotados psíquicamente y que trabajaban para desarrollar aún más estas capacidades, al que Wilton consideró un demente.

Despechado y destrozado por el abandono de su novia, Wilton se va a cubrir la Guerra de Irak, donde casualmente conoce al capitán del cual le habló Lacey, Lyn Cassady (George Clooney), quien la ratifica la extraña historia, que por supuesto abrirá su apetito por un golpe periodístico.

Con largos flash back, el espectador asiste a la creación de esta División, que supondrá una nueva forma de combatir, con técnicas disuasivas, más que represivas. El gurú y fundador de la unidad es el carismático general Bill Django (Jeff Bridges); el cual representa todas las búsquedas y contradicciones que ha vivido el pueblo norteamericano, desde la década del ’60 hasta la actualidad. Su contrapartida la encarna el oficial Larry Hooper (Kevin Spacey), envidioso y ambicioso.

Mientras algunos hacían la revolución de la flores y del amor libre, otros peleaban en Vietnam; mientras algunos plantean el respeto a la naturaleza otros se dedican a explotarla y a verla como una mercancía que justifica una guerra, en una sátira del absurdo que la verdad no resulta nada de simpática.
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