viernes, 5 de marzo de 2010

“PRECIOSA”

Los temas de injusticia y explotación han estado desde siempre presentes en el cine, aunque la tentación es caer en el melodrama y de este modo captar fácilmente la adhesión de los espectadores.

Como alternativa más elaborada y más respetuosa con el público, el director puede utilizar un estilo descarnado y cercano al documental; o utilizar creativamente los variados elementos del lenguaje cinematográfico, como un modo de señalar que la realidad es tanto o más rica que la imaginación.

En este último registro se inscribe “Preciosa” (2009), segundo largometraje del cineasta estadounidense Lee Daniels, de 50 años; que anteriormente había dirigido “Shadow Boxer” (2005) y que se ha transformado en un de los nuevos referentes del cine norteamericano, especialmente con esta última cinta, adaptación de la novela “Push”, de la escritora y poeta estadounidense contemporánea Sapphire.

La protagonista de esta impactante historia es Precious (Gabourey Sidibe), una adolescente negra y obesa, de dieciséis años, que al momento del inicio de la cinta ya tiene un hijo, con síndrome de Down, “Mogo”, de su padre, que la viola habitualmente con la aprobación de su madre, Mary (Mo’nique), enferma psicológicamente, ya que ve a su hija como competencia y permite esta aberración para no perder a su esposo.

El padre no es importante. No por nada en ningún momento el espectador ve su rostro nítidamente. Sólo importa porque determina el mundo femenino de Precious. A las pocas escenas nos enteramos que espera un segundo hijo de su padre y más adelante que ha muerto de Sida; con lo cual, además, la condena a ser portadora de este estigma.

Pese a todo, Preciuos es un ejemplo de superación. Le gustan las matemáticas, pero la echan del colegio por estar embarazada. La asistente social, Mrs. Weiss (Mariah Carey), le ofrece la posibilidad de asistir a una escuela alternativa, en la cual Preciuos, a pesar de todos sus problemas, demostrará sus talentos también con la escritura, en la que recogerá su rica imaginación.

Daniels tiene sus momentos más logrados en las escenas en que visualiza para el espectador los sueños y fantasías de Precious o cuando anima las fotos que ve la joven; dotando además de un sentido de maravilla a esta vida aparentemente miserable, pero plena de riqueza interior y sobre todo de fortaleza, concretada en la imagen magistral de felicidad, cuando Precious recupera a Mogo y camina con él de la mano y en brazos lleva a Abdul, el recién nacido, con todo el futuro por delante.

Un personaje también fundamental es la profesora Rain (Paula Patton), que acoge y se compromete con un grupo de jóvenes con problemas y sin embargo las incentiva a escribir sobre sus propias vidas, como un modo de exorcizar sus demonios y desactivar sus dolores, para encontrarse a sí mismas y luchar por su destino, lo que logra con un amplio margen con la protagonista, la inolvidable “Preciosa”.


Alvaro Inostroza Bidart
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