viernes, 23 de octubre de 2009

“WATCHMEN, LOS VIGILANTES”

La cultura del cómic se ha transformado en los últimos años en una fecunda fuente de inspiración para el cine; ya sea llevando a la pantalla grande la historia de antiguos personajes, que ya forman parte de la cultura global, como también la de personajes más recientes que son patrimonio de los fans del cómic, pero que a través de este arte de masas, se han dado a conocer mundialmente, relanzando el género de la historieta.

Este último es el caso de “Watchmen, Los Vigilantes” (2009), dirigida por el estadounidense Zack Snyder; y que está basada en la novela gráfica del mismo nombre, que escribió Alan Moore y dibujó Dave Gibbons para DC Cómics, entre 1986 y 1987.

Lo interesante de la versión fílmica de Snyder (33 años, El Amanecer de los Muertos, 300) es que resalta los elementos culturales y simbólicos de las dos épocas en que está ambientada: 1972, con la Guerra de Vietnam de fondo y en pleno auge de los superhéroes Los Vigilantes; y 1985, en su renacer, obligados por las circunstancias mundiales del peligro de una guerra nuclear entre Estados Unidos y la URSS.

En este contexto, aparecen en la cinta los presidentes John Kennedy y Richard Nixon; el secretario de estado, Henry Kissinger; los jefes de estado de Cuba, Fidel Castro y de la URSS, Leonidas Brezhnev; el empresario Lee Iacocca; pero también los iconos culturales Andy Warhol, Truman Capote, David Bowie y Mick Jagger, dejando clara la conexión del cómic con el entorno histórico y con la cultura del por art y del rock.

Otro acierto de la cinta es que Los Vigilantes, salvo Dr. Manhattan (Billy Crudup), no responden al arquetipo de los superhéroes: son personas comunes, que no tienen poderes especiales, que tienen destreza en la lucha cuerpo a cuerpo y que se transforman al disfrazarse con sus trajes. Rorschach (Jackie Earle Haley) es un desadaptado en la vida real; el Búho Nocturno (Patrick Wilson) es corto de vista y tímido; Espectro de Seda (Malin Akerman) es insegura; el Comediante (Jeffrey Dean Morgan) es agresivo y escéptico y Ozimandias (Matthew Goode) es ambicioso e inescrupuloso, conformando una galería de personajes con problemas que los acercan e identifican con el espectador de carne y hueso, salvo Dr. Manhattan, una especie de Dios animado.


Alvaro Inostroza Bidart
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