viernes, 23 de octubre de 2009

“RED DE MENTIRAS”

Hay cineastas que son clásicos en vida, ya que algunas de sus cintas están inscritas entre las mejores de la historia del cine, que tampoco es demasiado larga, hay que decirlo, casi 113 años. Esto hace tremendamente difícil que con sus filmes nuevos alcancen los niveles de estas películas, que ya tienen el rótulo de clásicas; pero cada cierto tiempo estrenan cintas de un nivel más que interesante, que deja patente el talento imperecedero de estos grandes autores.

Es el caso del inglés Ridley Scott, de 71 años, del cual se acaba de estrenar “Red de Mentiras” (2008), dirigida y producida por el británico; que está basada en la novela “Body of Lies”, título original de la cinta, de David Ingnatius; y que retrata la labor de la Central de Inteligencia Americana (CIA) en su lucha contra el terrorismo islámico, en diversos lugares del mundo, principalmente Europa y Medio Oriente.

Este retrato del trabajo de la CIA se realiza especialmente a través de dos personajes notablemente bien construidos y bien interpretados: el agente Roger Ferris (Leonardo di Caprio) y el jefe zonal de la agencia Ed Hoffman (Russell Crowe), quienes son amigos y llevan una relación de cinismo, sangre fría y pragmatismo que, más allá de las exactitudes con la realidad actual, ejemplifican de buena manera la vida personal y profesional de estos sujetos tan particulares, a pesar de moverse generalmente de modo encubierto (“no le vamos a contar a nuestro amigos de la CIA” dice Hoffman en un momento, refiriéndose a una operación que ejecutará Ferris.

Entre las cintas inolvidables de Scout se encuentran al menos ocho, que ponen en valor su trayectoria: “Los Duelistas” (1977), “Alien, el Octavo Pasajero” (1979), “Blade Runner” (1982), “Thelma y Louise” (1991), “Gladiador” (2000), “Hannibal” (2001), “Los Impostores” (2003) y Gangster Americano” (2007), cuyo denominador común es una puesta en escena, que considera no sólo la importancia del guión y de las actuaciones, sino también el ambiente, la fotografía, la música y el color, como factores fundamentales en el cine de autor.

En “Red de Mentiras”, Scout pone énfasis en la construcción de atmósferas agobiantes y vertiginosas, producto de la realidad apremiante que está retratando, tan actual y sin embargo desconocida en sus detalles. Con su cámara, Scott nos lleva de Jordania a Turquía, de Washington a Rótterdam, tras los pasos no sólo de Ferris y Hoffman, sino también de otros personajes claves como el inescrupuloso jefe de la policía secreta jordana, Hani (Mark Strong); de la enamorada de Ferris, la iraní Aisha (Golshifteh Farahani); y del jefe de un nuevo grupo terrorista, Al-Saleem (Alon Abutbul), principal objetivo de todas las operaciones de este singular dúo, que representan cada uno un modo distinto de involucrarse con la realidad que les toca conocer e intervenir.

Scott, sin desarrollar una obra maestra, tiene la valentía y la eficacia, para sumergir al espectador en un mundo de intrigas, espionaje y desconfianzas; pero no de ficción, sino absolutamente actual y posible, con personajes que no son maquetas, sino de carne y hueso y que toman opciones valóricas, que dan cuenta de la complejidad de esta realidad contemporánea.


Alvaro Inostroza Bidart

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