viernes, 23 de octubre de 2009

“REBOBINADOS”

Hay toda una cultura cinéfila asociada a los clubes de video de barrio en todo el mundo, aunque en los países pequeños éstos difícilmente han podido sobrevivir al embate de la televisión por cable y al de las grandes cadenas de tiendas de arriendo de DVD.

“Rebobinados” (2008), cinta escrita y dirigida por el cineasta francés Michel Gondry, quien además es baterista y realizador de videos musicales, es un homenaje a la cultura cinematográfica originada en este punto de encuentro para los solitarios y amantes del cine. De hecho, el título original de la cinta, “Be Kind Rewind” alude a lo que decían las cintas de VHS y que significa algo así como “sé amable rebobina”.

Gondry, de 46 años, ya había dado muestras de su originalidad con sus anteriores tres largometrajes: “Naturaleza Humana” (2001), “Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos” (2004) y “La Ciencia del Sueño” (2006), en las cuales se destacó por el desarrollo de situaciones y personajes libres, apasionados y comprometidos con la existencia; con un lenguaje cinematográfico que le debe mucho a los video clips, su origen visual.

Esta técnica se puede resumir en el montaje de decorados, el tratamiento pictórico de la imagen, el uso de la profundidad de campo y la utilización de planos largos. En “Rebobinados” todas estas características de guión y puesta en escena vuelven a alcanzar un punto alto, que refuerzan las singularidad de la cinematografía de Gondry, quien ha realizado sus cuatro largometrajes en Hollywood, manteniendo la particularidad de su cine.

Mezclando elementos de realidad y ficción, Gondry realiza un filme plagado de referencias cinematográficas, musicales y culturales. La acción está ambientada en torno a un viejo club de videos de Passaic, barrio de New Jersey; ubicado en el primer piso de un antiguo edificio donde se supone que vivió el mítico músico de jazz Fats Waller (1904-1943).

Con este antecedente patrimonial, el dueño del club, Mr. Fletcher (Danny Glover), fanático de Waller y de su historia, pretende evitar que se demuela el ruinoso edificio y que se construya allí un moderno condominio, para lo cual el municipio le ha otorgado un plazo para restaurar la edificación. Primero por necesidad y luego para juntar recursos con este objetivo, el dependiente del club, Mike (Mos Def), y su deschavetado amigo Jerry (Jack Black), deciden recrear una serie de grandes éxitos cinematográficos que sorprendentemente tienen notable éxito entre los vecinos, los que no paran de pedir y pedir más títulos, incorporándose incluso en las filmaciones, como Alma (Melonie Díaz), la vieja amiga de Fletcher, Mrs. Falewicz (Mia Farrow) y el propio Fletcher.

Títulos como “Los Cazafantasmas”, “Robocop”, “Conduciendo a Miss Daisy” y “King Kong”, entre otros, permiten a Gondry, aparte de dejar de manifiesto trucos, decorados y los secretos de una filmación, hacer guiños a cintas inolvidables. Black, por ejemplo, protagonizó la última versión de “King Kong”, que fue dirigida por Peter Jackson; Sigourney Weaver, que hace de receptora judicial en “Rebobinados”, actuó en la primer versión de “Los Cazafantasmas” y Black, nuevamente, intenta recrear el personaje del chofer de “Conduciendo a Miss Daisy”, en clara alusión al error xenofóbico de D.W.Griffith en “El Nacimiento de una Nación”, en la cual blancos interpretaron a negros, con la cara pintada.

Si bien es cierto no logran salvar el edificio, con lo cual Gondry claramente señala que el cine de autor no es un mecanismo para alcanzar objetivos financieros; con esta serie de montajes, que culminan con la recreación de la historia de Fats Waller, en la que se mezcla magistralmente realidad y ficción, artificio y documento, los habitantes del barrio aprenden a que pueden filmar, y por lo tanto vivir, sus propias vidas, el origen de toda legítima obra de arte.


Alvaro Inostroza Bidart
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