viernes, 23 de octubre de 2009

“LAS CRONICAS DE NARNIA: EL PRINCIPE CASPIAN”

La adaptación cinematográfica de una novela impone la resolución de un problema dialéctico: optar por la fidelidad a la obra literaria o por una interpretación del cineasta del texto original.

En el caso de la novela escrita para niños en 1951, como es “Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian”, por el conocido escritor irlandés C.S. Lewis (1898-1963); donde lo que está en juego son aventuras, fantasía y los valores que representan los protagonistas, lo más apropiado parecía ser la fidelidad.

Esta es la opción por la que optó el cineasta Andrew Adamson, director, guionista y productor en la versión cinematográfica del mismo nombre (2008); teniendo en consideración que el espectador principalmente será infantil, sin olvidar que en muchos casos la familia acude completa, por lo cual la cinta debe resistir un juicio que no considere sólo la solidez del guión, sino también la puesta en escena, las actuaciones, la edición y la resolución en imágenes del universo construido por el escritor.

“El Príncipe Caspian” es la segunda novela de la serie de siete de “Las Crónicas de Narnia” y la primera, “El León, la Bruja y el Ropero” también fue dirigida en el cine por Adamson en el 2005, con éxito de crítica y de público. Otras cintas dirigidas por el neozelandés Adamson, de 41 años, han sido “Shrek” (2001) y “Shrek 2” (2004), quien se inició en la animación y los efectos visuales.

Volviendo al reciente estreno, que significa el retorno de los hermanos Pevensie a Narnia; donde se encontrarán que ésta ha sido invadida por los habitantes de Telmar, los telmarinos, al mando de su rey Miraz (Sergio Castellitto), que ha usurpado el trono al legítimo heredero, el príncipe Caspian (Ben Barnes). Ocurre que mientras en Londres ha transcurrido sólo un año en Narnia han pasado cientos de años y los justos reyes Pevensie, Peter (William Moseley), Lucy (Georgie Henley), Edmund (Skandar Keynes) y Susan (Anna Popplewell) son sólo un hermoso recuerdo, el que se verá reactivado cuando Caspian toque el cuerno mágico que le ha tenido guardado el Dr. Cornelius (Vincent Grass), al encontrarse en peligro.

En una inédita alianza, con el objetivo de que Caspian recupere el trono y de que los narnianos recuperen su libertad y su territorio, se unen los hermanos Pevensie y Caspian con faunos, centauros, minotauros, ratas, enanos, osos y tejones en un ejército fantástico, con la ayuda final del león Aslan, el verdadero rey y protector de Narnia, y los árboles, que con sus poderosas ramas y raíces, demuestran que los elementos están de parte de los narnianos.

Los narnianos, con su respeto a la diversidad y a la naturaleza, con su honor y su valentía, representan, curiosamente, lo mejor de la especie humana; ya que son parte e invención del hombre, como es el hombre es parte del universo, en una dialéctica, por fin resuelta de manera armoniosa, aunque sea en una novela y en su espejo, la adaptación cinematográfica. Los telmarinos, en cambio, representan la ambición, la violencia injustificada y la traición; lo que no impide, en la justicia de Aslan, que tengan una segunda oportunidad, el otro lado del espejo de lo humano.


Alvaro Inostroza Bidart

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