viernes, 23 de octubre de 2009

“LA DESCONOCIDA”

En el cine, los cineastas autores deben tener cuidado con la fama temprana, ya que muchas veces se hace difícil sostener en el tiempo el aprecio del público y la crítica, cayendo algunos directores en un olvido injusto, que hace que muchas de sus cintas no despierten interés de los distribuidores y que en las ocasiones en que logran llegar a nuestras salas, tengan poca publicidad y tiendan a pasar sin pena ni gloria por la cartelera, más que nada por ignorancia.

Este es el caso de “La Desconocida” (2006) dirigida y escrita por el cineasta italiano Giuseppe Tornatore, el cual se hizo famoso en el mundo entero con su segundo largometraje, “Cinema Paradiso” (1988), con la magnífica actuación de Philippe Noiret. Anteriormente, Tornatore, de 52 años, había dirigido “El Profesor” (1986) con Ben Gazzara; y luego vinieron “Estamos Todos Bien” (1990) con Marcello Mastroianni, que no gozó con el beneplácito de la crítica y que significó que lo sumergieran en la indiferencia.

Esto se remedió en parte con “Pura Formalidad “ (1994), thriller que tuvo las notables actuaciones de Roman Polanski y Gerard Depardieu; pero luego vinieron dos cintas que simplemente no se estrenaron en Chile y que se han podido ver en el cable: “El Fabricante de Estrellas” (1995) y “La leyenda de 1900” (1998) con Tim Roth, que han ratificado el talento de Tornatore, muy relacionado con una mirada poética sobre la realidad, pero no por eso menos descarnada y escéptica; lo que se refrendó con la excelente y felliniana “Malena” (2000) con la bella Mónica Bellucci y con su último estreno, donde el tono se hace aún más amargo.

En “La Desconocida”, thriller psicológico, se nos cuanta la historia de Irena (Kseniya Rappoport), una prostituta ucraniana que vive en Italia y que huye de su oficio en busca del último de sus nueve hijos, ya que era utilizada como vientre para tener bebés, los que luego eran traficados ilegalmente por su proxeneta, Muffa (Michele Placido). La diferencia es que la pequeña Tea (Clara Dossena) es producto de la relación con el único hombre que ha amado (Nicola di Pinto), el cual por supuesto fue asesinado brutalmente por Muffa, para que no interfiera con su lucrativa actividad comercial.

La cinta relata los increíbles acciones planificadas y ejecutadas por Irena para acercarse a Tea, que ha sido adoptada por el matrimonio Adacher, contratándose como mucama a la orden de Valeria (Claudia Gerini) y entregándole mensualmente la mitad de su sueldo al portero del edificio (Alessandro Haber), con tal de que éste la recomiende, ya que existe desconfianza con los extranjeros, a pesar de su perfecto italiano y de sus dotes gastronómicas. En esta galería de personajes destaca también, a pesar de su pequeño papel, la partera que atiende a las prostitutas, Lucrezia (Angela Molina), como dramático ejemplo de lo irreversible de la realidad que nos enseña Tornatore.

Una creíble y bella Irena sobrevive a todo a lo imaginable por el amor que siente por Tea, único reflejo concreto de lo que pudo obrar en ella la gentileza y el respeto de otro ser; a pesar de las huellas indelebles que dejaron en su psiquis la brutalidad, la explotación y la miseria humana.


Alvaro Inostroza Bidart
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