miércoles, 9 de abril de 2008

“LA CONSPIRACION”


Hay símbolos que son fundamentales en países con una clara tradición bélica y con una identidad nacional, a pesar de la diversidad en su geografía humana y del gran tamaño de su territorio, como es el caso de Estados Unidos. Entre éstos, quizás el más emblemático siempre ha sido la bandera, que representa el orgullo de pertenecer a una nación independiente y democrática; y que el Ejército entrega doblada a los deudos cuando un soldado ha fallecido en el cumplimiento del deber.

Por eso que no es casual que la cinta “La Conspiración” (2007), dirigida y escrita por el cineasta canadiense Paul Haggis, cuente entre sus primeras escenas aquella en que el ex sargento del Ejército estadounidense, Hank Deerfield (Tommy Lee Jones), detenga su marcha frente a un colegio que tiene una bandera invertida y se dé el trabajo no sólo de izarla correctamente, sino de explicarle al encargado que una bandera invertida significa que dicho país necesita urgentemente ayuda internacional por su deplorable estado interno.

Esta escena, aparentemente trivial, nos es recordada por Haggis al final del filme, como una señal del cambio de percepción de Deerfield del estado de situación de su querido país, después de conocer el destino de su hijo, Mike (Jonathan Tucker), soldado especialista que acaba de volver del frente de batalla en Irak y que ha desaparecido misteriosamente, dejando sólo las fotos y grabaciones de video registradas por su teléfono celular en el país asiático, que no sólo le permiten conocerlo mejor, sino también mostrar el horror de la guerra, no sólo para los soldados, sino también para al población civil y los prisioneros..

Haggis, a pesar de sus 55 años, sólo había dirigido anteriormente dos largometrajes: “Red Hot” (1993), sobre las dificultades del rock en la Unión Soviética de los años ’50; y “Crash” (2004) con Matt Dillon y Sandra Bullock, que obtuvo tres Oscares por Mejor Película, Mejor Guión Original y Mejor Edición y que posicionó a Haggis internacionalmente. Lo que ocurre es que entre 1975 y 2003, se dedicó como guionista a trabajar en televisión; actividad que no abandonó después del éxito de “Crash”, pero esta vez en el cine, trabajando como guionista en tres importantes cintas de Clint Eastwood: “Million Dollar Baby”, “La Conquista del Honor” y “Cartas desde Iwo Jima”, entre otras.

En “La Conspiración”, Haggis trabaja varios temas, que traduce acertadamente a imágenes, sobre todo cuando la línea narrativa va profundizando en la investigación por la muerte de Mike, etapa en la que toman importancia su madre, Joan (Susan Sarandon); el teniente de ejército Kirk Lander (Jasón Patric); pero especialmente la detective de policía Emily Sanders (Charlize Theron), que simpatiza con la paternidad comprometida de Hank, enfrentando miedos y prejuicios y el encubrimiento de una realidad de inestabilidad y desquiciamiento de los soldados que vuelven de la guerra; que pasa por las drogas, el alcohol y las mujeres fáciles.

Ante esta realidad, Deerfield intenta mantener una suerte de equilibrio, sustentado en ritos, que Haggis nos ejemplifica con la limpieza de los zapatos, del doblez de los pantalones y de cómo se hace la cama; pero, después de la experiencia vivida, hay algo que se ha roto y que expresa con fuerza en el símbolo de la bandera.


Alvaro Inostroza Bidart
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