domingo, 23 de septiembre de 2007

“SEPARACIONES”




Las relaciones de pareja desde siempre han sido tema interesante para el cine, sobre todo para cierto tipo de comedias inteligentes, que asumen que la vida está compuesta por situaciones dramáticas y también por momentos amables, en los cuales el humor es un factor fundamental.

Esto está muy entendido por la cinta “Separaciones” (2003) del cineasta y actor brasilero Domingos de Oliveira; en la cual el propio director actúa en el rol protagónico de Cabral; en un papel con marcados rasgos autobiográficos, ya que Cabral es un reconocido director de teatro que atraviesa una crisis con su esposa, la actriz Glorinha, interpretada por Priscilla Rozenbaum, la última esposa de De Oliveira en la vida real.

De Oliveira, de 71 años, se hizo conocido con su primer largometraje “Todas las Mujeres del Mundo” (1967), con Leila Diniz, su primera esposa en la vida real; película que también trató sobre las relaciones entre los dos sexos. De hecho, esa cinta tuvo tal resonancia en Brasil, que De Oliveira tiene en la televisión carioca un programa del mismo nombre; donde entrevista a profesionales mujeres del cine, teatro y televisión.

Luego, dirigió los largometrajes “Edú, Corazón de Oro” (1968) con Paulo José; “Las Dos Caras de la Moneda” (1969); “Este es Simonal” (1970); “La Culpa” (1971); “Tuyo Tuya” (1979) y “Amores” (1998). A partir de 1971 ha desarrollado paralelamente una importante carrera en la televisión brasilera, para la cual ha dirigido una serie de telefilmes y programas.

En “Separaciones”, De Oliveira manifiesta los conflictos de identidad y sentimentales de Cabral y Glorinha, con entretenidos diálogos, en las cuales se aprecia un exacerbado histrionismo, que refleja la visión teatral de la puesta en escena, tanto del director como del argumento; así como el carácter extrovertido de la idiosincrasia del brasilero, especialmente del habitante de Rio de Janeiro, donde transcurren las acciones, capital de toda la actividad artística y bohemia de ese país.






Las grandes alturas y las subterráneas profundidades a las que llega Cabral, en el mes en que deciden separarse voluntariamente con Glorinha, para ver qué pasa con ellos como pareja y como individuos, encuentran en el género comedia una excelente vehículo para transmitir esos estados del espíritu; y todas sus manifestaciones, que se traducen en situaciones bochornosas, poemas declamados y regalados, diálogos inverosímiles, declaraciones de amor a viva voz, borracheras, depresiones y todo lo imaginable, con ese carácter tan especial del brasilero, más si aún si es bohemio y sensible, como son todos los personajes de la cinta.

En esta interesante galería están además Diogo (Fabio Junqueira), el actor del cual se enamora Glorinha; Rique (Ricardo Kosouski), el director de teatro que contrata a Glorinha; y sus amantes, entre las que se debate: Maribel (Nanda Rocha) y Laura (Suzana Saldaña); y la confidente de Cabral, Julia (María Ribeiro), que debe soportar sus estados de ánimo y sus confesiones, en un interesante retrato, en todo de comedia, de la bohemia carioca y de la idiosincrasia brasilera.


Alvaro Inostroza Bidart
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