domingo, 23 de septiembre de 2007

“LA VIDA DE LOS OTROS”






El cine de autor, por el grado de involucramiento que somete al espectador, es una herramienta única para revisar e iluminar más masivamente períodos de la Historia, tanto reciente como lejana; siempre y cuando el guión se construya sobre bases documentadas y los personajes se trabajen como seres humanos de carne y hueso; y no como maquetas estereotipadas, que no son dueñas, en alguna medida, de su destino.

Es el caso de “La Vida de los Otros” (2006) del cineasta germano Florian Henckel von Donnersmarck, que recrea la situación de los artistas durante el período comunista de la República Democrática Alemana, antes de la caída del Muro de Berlín y luego de ocurrido este hecho que cambió no sólo la historia de Alemania y Europa, sino el ordenamiento político del mundo entero.

En un inteligente ordenamiento temporal, Henckel, que dirigió, escribió y co-produjo la cinta; nos muestra en las secuencias finales, toda la etapa que se produce con la apertura de los archivos secretos de la Policía Política (Stasi) gubernamental, que permite aclarar hechos desconocidos y a la larga crear cintas como ésta, estremecedoras y verdaderos actos de reparación.

La acción comienza en 1984 y nos muestra la vida del capitán de la Stasi, Hauptmann Gerd Wiesler (Ulrich Mühe); el cual recibe la orden de su superior, el teniente coronel Anton Grubitz (Ulrich Tukur) de espiar al dramaturgo de moda Georg Dreyman (Sebastián Koch), por supuestas simpatías pro-occidentales, cuando en realidad el encargo responde a que el Ministro de Cultura, Bruno Hempf (Thomas Thieme), desea seducir a la novia de Dreyman, la talentosa y bella actriz Christa-Maria Sieland (Martina Gedeck). A este núcleo básico de personajes se deben sumar tres amigos de Dreyman, que simbolizan su conciencia y la del país y su cultura: el director teatral Albert Jerska (Volkmar Kleivert), el periodista Paul Hauser (Hans Uwe Bauer) y el escritor Karl Wallner (Matthias Brenner).

Este es el foco del conflicto que presenta el filme, mostrando magistralmente la importancia de la cultura en cualquier tipo de gobierno y la antinomia entre valores como la libertad y la voluntad y el miedo y la delación. Por otro lado, queda claro que cualquier tipo de revolución es enemiga de las jerarquías que suponen privilegios y de la policías internas, que finalmente significan la traición a sus propios principios inspiradores.
Henckel, de 34 años, estudió Filosofía en la Universidad de Oxford, Gran Bretaña; y luego se graduó en la Escuela de Cine y Televisión de Munich, Alemania. Entre 1997 y 2002 dirigió cuatro cortometrajes, con los cuales obtuvo diversos premios internacionales. “La Vida de los Otros”, su primer largometraje, inmediatamente lo lanzó a la fama, ya que con él obtuvo diversos galardones, entre ellos el Oscar 2007 a la Mejor Película Extranjera; el David di Donatello al Mejor Filme Europeo y el Premio a la Mejor Película Extranjera de los Independent Spirit Awards, lo que le augura una sólida trayectoria.

Esta cinta, con lucidez y sin sesgos, nos muestra una realidad histórica reciente; cuyos éxitos y fracasos finalmente dependieron de los valores y defectos de los seres humanos que les tocó protagonizarla, lo que permite al espectador tener una mirada comprensiva de los hechos, desde una estética que considera fundamental la memoria, para no seguir cometiendo los mismos errores.


Alvaro Inostroza Bidart
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