domingo, 2 de septiembre de 2007

“RETRATO DE UNA PASION”

Hay aspectos y seres de la realidad que las personas normales no quieren ver, ya sea porque los consideran fenómenos (freaks en inglés) o porque las situaciones que están atravesando aquellos, reflejan descarnadamente el dolor, asimilándose por lo mismo a lo monstruoso en la condición humana.

Por otro lado, algunos artistas, por su desarrollada sensibilidad que los aleja de la normalidad, exploran precisamente esta zona de la realidad; porque estiman que entrega luces insuperables sobre los elementos profundos de la psiquis de la especie; y por último porque estos seres y sus manifestaciones, están cargados de una extraña poesía y asumen la vida de manera más honesta y sin convencionalismos.

“Retrato de una Pasión” (2006) está basada en forma libre en la vida de una importante fotógrafa estadounidense, Diane Arbus, nacida en 1923 y que se suicidó en 1971, interpretada por Nicole Kidman; que se dedicó a retratar y registrar estos seres limítrofes y estigmatizados; y a artistas famosos, que de alguna manera representan también a la marginalidad y a la incomprensión, que ella misma tuvo que sufrir en su existencia.

El filme fue dirigido por el cineasta estadounidense Steven Shainberg, de 44 años; que antes había dirigido tres largometrajes: “The Prom” (1992), “Hit Me” (1996) con Elias Koteas y William H. Macy; y el que lo hizo conocido como autor: “Secretaria” (2002) con James Spader y Maggie Gyllenhaal, que manifestó su preocupación por personajes fuera de lo común y su estilo expresionista y sin tapujos, que perturba al observador desprevenido.

De hecho, la cinta comienza con Arbus llegando a un campo nudista para hacer retratos, donde le exigen desnudarse a ella además; colocando incómodo al espectador desde el inicio y dejándole claro que la película recreará y transitará en un territorio con otros padrones, los relativos al arte, la exploración, lo deforme, lo onírico, lo circense; que sin embargo interpela acertadamente al mundo de lo normal y lo establecido, donde inevitablemente deben convivir ambas sensibilidades.




Arbus, como buen ejemplo de esta afirmación, fue hija de acaudalados empresarios peleteros; con madre dominante, Gertrude (Jane Alexander) y su esposo, Allan (Ty Burrell), fue reputado fotógrafo de revistas de modas y novedades como Esquire, Vogue y Harper’s Bazaar, y Diane su asistente, donde aprendió los rudimentos del oficio, aunque ella prefirió retratar a enanos, prostitutas y playas nudistas; y a artistas como Jorge Luis Borges, Norman Mailer y Mae West. Su esposo, por otro lado, en la cinta, marca reiteradamente que él es una persona normal y que le cuesta entender sus preferencias por estos seres, al igual que su hija mayor.

El quiebre definitivo en la personalidad de Diane se produce cuando llega un nuevo vecino al edificio en que vive, un personaje de circo, una especie de hombre lobo, Lionel Sweeney (Robert Downey Jr.), sensitivo y especial, artesano en pelucas; curioso contrapunto con las pieles de animales que fabricaban sus padres, que resultan chocantes y que su esposo debe fotografiar, en una nueva contraposición con la fotografía de retratos, que comienza a realizar Diane, luego de conocer a Lionel, siendo pionera en el uso del flash como luz de relleno y ganándose un espacio en la historia de la fotografía moderna.

Alvaro Inostroza Bidart

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