martes, 24 de julio de 2007

”SHREK 3”


Esto de transformar un ogro verde en héroe ha sido todo un acierto de la Compañía de animación Dream Works; cuyo propietario, el cineasta Steven Spielberg, es reconocidamente uno de los reyes Midas de Hollywood, junto a George Lucas.

DreamWorks Animación tiene entre sus éxitos anteriores las dos primeras versiones de Shrek, naturalmente; pero además cintas como “Hormigas”, “Wallace y Gromit”, “Madagascar” y “Lo que el Agua se Llevó”, lo que demuestra que el ojo comercial, unido a guiones inteligentes y calidad en el dibujo animado digital, pueden perfectamente ir tomados de la mano..

“Shrek 3” (2007) ha confirmado esta ecuación, con un éxito comercial asegurado y grandilocuente; el cual afortunadamente para los espectadores va acompañado de un producto que justifica este resultado económico. Los directores Chris Miller y Raman Hui mantuvieron y acentuaron el carácter de parodia de las anteriores entregas, manteniendo la calidad de los dibujos y del elenco de actores de primer nivel que hacen las voces de los personajes, por lo cual es altamente recomendable ver la versión de la película subtitulada, ya que gana tremendamente en intencionalidad y en riqueza de los personajes, cuando se les escucha en inglés.

La continuidad se logra ya que la historia fue escrita por Andrew Adamson, quien dirigió “Shrek” (2001) y “Shrek 2” (2004), garantizándose de este modo la mantención del espíritu y la personalidad de los personajes, cuya característica precisamente es que son creíbles y desarrollados; y no maquetas estereotipadas, ni siquiera los malos, los cuales tienen igual anhelos y reacciones humanizadas, lo cual se acentúa notablemente por los actores que están detrás de sus voces.

Es así como Mike Myers logra un Shrek burlón y Cameron Díaz, una Fiona comprensiva pero decidida. Eddie Murphy, un Burro torpe pero querible y Antonio Banderas, un Gato con Botas galán y cómico. Los personajes secundarios no son menos importantes: la reina Lilian (Julie Andrews), el rey Harold (John Cleese), el príncipe Encantador (Rupert Everett), el rey Arturo, un adolescente inseguro (Justin Timberlake) y Merlín (Eric Idle) llevan un paso adelante la historia de las versiones anteriores, salvo los dos últimos, que tienen que ver con la sucesión del rey Harold y que Shrek rechaza.


Precisamente que Worcester, el reino donde deben ir a buscar a Arturo, sea un colegio de secundaria, es otro elemento de parodia; por el cual la cinta se burla de los tradicionales socios del rey Arturo: Lancelot y Guinevere, especialmente, con un Merlín senil y estrafalario, con un humor logrado y chispeante. Este elemento de parodia, que hace que “Shrek 3” no sea sólo una película para niños, se encuentra en otros momentos y situaciones logradas, como la comparación del reino de Muy, Muy Lejano con Hollywood (manifestada en sus calles y en el tradicional letrero en la colina); en la ironía con los finales felices de las cintas para niños y en el grupo de heroínas de las cintas clásicas de animación (Rapunsel, Blancanieves, Cenicienta y sus hermanastras), que aquí tienen caracteres sumamente humanizados e imperfectos.

A esto hay que agregar el buen uso de la música y de las canciones, aspecto en el cual también se trabaja con sutil ironía; tanto para agudizar el efecto dramático y romántico de algunas acciones, como para enfatizar el carácter cómico de alguna situación y su resolución.

Por último, se debe considerar, como ya dijimos, la calidad del dibujo digital de la cinta y su logrado colorido, realista y expresivo; al cual se le da un tratamiento claramente cinematográfico con la incorporación de movimientos de cámara simulados, para recordarnos que estamos ante un producto de cine, al cual se le deben exigir, más aún si lo ven niños, inteligencia, más de una lectura posible y calidad técnica, lo cual “Shrek 3” cumple a cabalidad.


Alvaro Inostroza Bidart
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