martes, 19 de junio de 2007

“EL BUEN PASTOR”


Hay varios grandes actores de cine que han optado o compartido su trabajo interpretativo con la dirección, con distintos resultados. Uno de ellos es Robert de Niro, quien nos entrega la interesante “El Buen Pastor” (2006), su tercera cinta, que trata sobre el origen e historia de la Central de Inteligencia Americana (CIA), centrándose en los conflictos y particulares tipos psicológicos que desarrollan sus integrantes.

De Niro, de 63 años, dirigió antes “Una Historia del Bronx” (1993), con guión de Chaz Palminteri, en la que actúan ambos, y que retrata la zona de Nueva York donde le tocó crecer, conocida como La Cocina del Infierno. En 2001, co-dirige con Frank Oz la película “Un Golpe Maestro”, en la que actúa él mismo, Edward Norton y Marlon Brando.

Para “El Buen Pastor”, De Niro, que dirigió y produjo, buscó para el guión la experiencia de Eric Roth, un reconocido escritor, guionista de cintas como “Forrest Gump”, “El Informante”, “Alí” y “Munich”, entre otras. Con un estilo detallista y con amplios movimientos de cámara, De Niro nos va mostrando, a través de grandes saltos temporales, que van desde la década del ’40 hasta finales de la Guerra Fría, los antecedentes, orígenes y desarrollo de la CIA, en base a sus más conspicuos líderes, pero también por el comportamiento de agentes intermedios, oscuros y leales.

Estos saltos temporales, muy bien identificados, ayudan a darle algo de ritmo a la morosa y larga narración, que se sostiene por el interesante guión, por la luz que entrega sobre el funcionamiento del organismo y de los caracteres de sus fundadores y agentes y por un reparto que construye y recrea a cabalidad estos personajes, que ya son parte de la historia reciente de los Estados Unidos, teniendo en consideración que su historia incide en el resto del mundo.

En su más sólida actuación, Matt Damon encarna a Edward Wilson, hijo del almirante Thomas Wilson (Timothy Hutton), que fuera uno de los fundadores de la CIA, como su Jefe de Operaciones y conocido mundialmente con la chapa de “Madre”. Su misión la recibe directamente del general Sullivan (Robert de Niro), en una época en que los militares eran un poder fáctico, difícil de contrarrestar, sobre todo en materia de espionaje y diplomacia internacional, infiltrándose en todos los ámbitos. Muestra de ello es el Doctor Fredericks (Michael Gambon), el profesor de poesía de Wilson en la universidad y que lo pone a prueba, en los días previos de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que ya había sido reclutado por el FBI, a través de Sam Murach (Alec Baldwin).
En la relación familiar, de amistad, de trabajo e incluso con los enemigos, que establece Wilson, se manifiesta de gran manera, la estructura psicológica que desarrolla un espía o un agente internacional. En lo familiar, Wilson, casado por compromiso con Clover Russell (Angelina Jolie), hija del senador John Russell (Keir Dullea), a pesar de estar enamorado de Laura (Tammy Blanchard); no es capaz de establecer relaciones firmes y reales, ni siquiera con su hijo Edward Jr. (Eddy Redmayne), que vive dominado por el miedo y tratando de obtener el afecto de su padre.

En el tema de la amistad, quien podría hacer sido su mejor amigo, Arch Cummings (Billy Crudup), otro agente importante, le dice lúcidamente que en otra vida tal vez eso hubiera sido posible. En lo laboral, mantiene una ambivalente relación tanto con su jefe, el director de la CIA, Philip Allen (William Hurt), en que se espían mutuamente; como con su subordinado, Ray Brocco (John Turturro), su esbirro, su guardián, su secretario, su espejo. Por último, la relación esquizofrénica que establece con el desertor Valentin Mironov; y más aún, la de confianza con su contraparte soviética, de chapa Ulysses (Oleg Stefan), muestran a cabalidad la soledad absoluta y la crisis de identidad que viven personajes como éstos, movidos por valores ciegos, que la historia se encarga de relativizar y poner en una perspectiva más humana y como un engranaje de una maquinaria mucho mayor e incontrolable.

Alvaro Inostroza Bidart
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